Hoy día, la juventud en Puerto Rico se presenta como hija de un vacio que dejaron las organizaciones revolucionarias en la historia. Desde el Partido Nacionalista con Don Pedro Albizu Campos en los años 30, hasta la muerte del comandante Juan Antonio Corretjer Montes en el 85 que se venía viviendo un gran auge revolucionario en la isla, sin embargo, desde los años 90 para acá es que venimos viviendo ese vacío al que hacemos referencia. Entonces, la juventud, los y las estudiantes, nos vemos con una gran responsabilidad sobre nuestros hombros tras la necesidad histórica de la reconstrucción de un movimiento revolucionario; de comenzar a construir las bases para comenzar de nuevo la guerra popular. De modo que, como estudiantes, nos trazamos la meta de luchar por la accesibilidad de todos esos estudiantes a los cuales se les ha sido privado el derecho de una educación superior y universitaria, luchando en simultáneo por el tipo de educación que nos hará libres. Por supuesto que, y volvemos a hacer énfasis, buscando llevar la revolución a lo más hondo de nuestros propios corazones. Porque si muy bien entendemos que el socialismo se presenta como la única real alternativa superior al capitalismo, la moral socialista se presenta como única real alternativa superior a la moral capitalista. En otras palabras, aprendemos a cambiarnos a nosotros mismos cada día, buscamos descolonizar nuestras mentes, nuestros corazones, para así entonces poder tener las herramientas reales para la liberación nacional.

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AuthorLuis Nicho